Si bien los expertos no saben con certeza por qué nos enfermamos más en invierno, se cree que la mayor humedad que se registra en esa época y el hecho de estar más tiempo en lugares cerrados con personas infectadas, serían las principales causas. Además del frió, claro.

El frío hace más propenso el contagio del virus, y nos volvemos más vulnerables a contraer virus como el de la influeza o el de los resfriados. Si ya te enfermaste o padeces los primeros síntomas, te compartimos los mejores tés controlar el malestar y acelerar tu recuperación.
Té de equinácea
Ingredientes
- 1 taza de agua hirviendo;
- 1 cda de hojas secas de equinácea.
Modo de preparación
Colocar la equinácea en el agua hirviendo y esperar 10 minutos, después basta colar y tomar a continuación.
Té de miel y limón
Ingredientes
- Jugo de 1 limón:
- 2 cucharadas de miel;
- 1 taza de agua hirviendo.
Modo de preparación
añadir la miel a la taza de agua hirviendo, revolver bien hasta que se convierta en una mezcla homogénea y luego añadir el jugo puro de 1 limón. El té se debe tomar justo después de su preparación, siendo importante añadir el jugo de limón a lo último para asegurarse de que la vitamina C presente en la fruta no se pierda.
Té de ajo
Ingredientes
- 3 dientes de ajo;
- 1 cucharada de miel;
- 1/2 limón;
- 1 taza de agua.
Modo de preparación
Triturar los dientes de ajo y agregar en una olla en conjunto con el agua y dejar hervir durante 5 minutos. Después agregue 1/2 limón exprimido y la miel, beba a continuación. Debe tomarse una vez al día, durante 2 o inclusive 3 semanas.
Té de jengibre
Ingredientes
- 1 cda de jengibre fresco;
- 1 cda de miel;
- 1 taza de agua hirviendo;
- Limón al gusto.
Picar una cucharada de jengibre fresco y agregarlo a la taza de agua hirviendo, dejarlo en reposo durante 10 minutos, colar y añadir 1 cucharada de miel y un poco de limón.
Estos tés podrían ayudarte a sentirte mejor, pero también sigue las siguientes recomendaciones:
- Permanece hidratado. El agua, los jugos, el caldo claro o el agua tibia con limón y miel ayudan a aflojar la congestión y previenen la deshidratación. Evita el alcohol, el café y las gaseosas con cafeína, que pueden empeorar la deshidratación.
- Descansa. El cuerpo necesita sanar.